{"id":6,"date":"2022-08-10T19:45:12","date_gmt":"2022-08-10T19:45:12","guid":{"rendered":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/?page_id=6"},"modified":"2022-08-13T19:13:20","modified_gmt":"2022-08-13T19:13:20","slug":"capitulo-primero-del-reino-de-granada-y-del-tributo-que-pagaba-a-la-corona-de-castilla","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/index.php\/capitulo-primero-del-reino-de-granada-y-del-tributo-que-pagaba-a-la-corona-de-castilla\/","title":{"rendered":"CAP\u00cdTULO I. Del reino de Granada, y del tributo que pagaba a la Corona de Castilla."},"content":{"rendered":"\n<p>Desde la desastrosa \u00e9poca en que la invasi\u00f3n de los \u00e1rabes y la derrota de don Rodrigo, \u00faltimo Rey de los godos, echaron el sello a la perdici\u00f3n de Espa\u00f1a, hab\u00edan pasado cerca de ochocientos a\u00f1os; y los pr\u00edncipes cristianos, recobrando sucesivamente los reinos que perdieron, hab\u00edan reducido el se\u00f1or\u00edo de los moros a solo el territorio de Granada.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-jetpack-tiled-gallery aligncenter is-style-rectangular\"><div class=\"tiled-gallery__gallery\"><div class=\"tiled-gallery__row\"><div class=\"tiled-gallery__col\" style=\"flex-basis:100.00000%\"><figure class=\"tiled-gallery__item\"><img decoding=\"async\" srcset=\"https:\/\/i1.wp.com\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/La-peninsula-iberica-en-el-siglo-XV.png?strip=info&#038;w=400&#038;ssl=1 400w\" alt=\"\" data-height=\"298\" data-id=\"12\" data-link=\"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/?attachment_id=12\" data-url=\"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/La-peninsula-iberica-en-el-siglo-XV.png\" data-width=\"400\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/La-peninsula-iberica-en-el-siglo-XV.png?ssl=1\" data-amp-layout=\"responsive\"\/><\/figure><\/div><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Estaba situado este famoso reino en el mediod\u00eda de Espa\u00f1a, confinando por esta parte con el mar mediterr\u00e1neo, y por la del norte con una cordillera de altas y escarpadas monta\u00f1as, cuya esterilidad se recompensaba largamente con la pr\u00f3diga fertilidad de los ricos y profundos valles que abrigaban en su seno.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad de Granada, ocupando el centro del imperio, descollaba desde la falda de Sierra nevada, y cubr\u00eda dos alturas y un valle fertilizado por el Darro <sup><a href=\"#footnote_0_6\" id=\"identifier_0_6\" class=\"footnote-link footnote-identifier-link\" title=\"El Darro es el r&iacute;o que ,proviniente de Sierra Nevada, sale a La Vega tras atravesar la ciudad.\">1<\/a><\/sup>. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"619\" src=\"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/vista-general-de-Granada-en-el-siglo-XV-1024x619.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13\" srcset=\"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/vista-general-de-Granada-en-el-siglo-XV-1024x619.png 1024w, https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/vista-general-de-Granada-en-el-siglo-XV-300x181.png 300w, https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/vista-general-de-Granada-en-el-siglo-XV-768x464.png 768w, https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/vista-general-de-Granada-en-el-siglo-XV.png 1157w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Vista general de Granada en el Siglo XV, fuente: video en youtube de Angel Soler Gollonet<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Sobre una de estas alturas se eleva el alc\u00e1zar real de la Alhambra, cuya capacidad es tanta, que pueden alojarse cuarenta mil hombres dentro de sus muros y torreones. Era fama entre los moros, que el Rey que levant\u00f3 este suntuoso edificio, estaba instruido en las ciencias ocultas, y que el arte de la alquimia le suministr\u00f3 los medios para ocurrir a tan grandes gastos <sup><a href=\"#footnote_1_6\" id=\"identifier_1_6\" class=\"footnote-link footnote-identifier-link\" title=\"(Zurita lib. XX. cap. 42.\">2<\/a><\/sup>). <\/p>\n\n\n\n<p>Es efectivamente una obra sublime, y acaso superior en su g\u00e9nero a cuanto ha producido la magnificencia oriental; pues aun en el d\u00eda, el forastero que discurre por sus silenciosos y desiertos patios y desmantelados salones, contempla con admiraci\u00f3n la curiosa labor de sus dorados techos, y el lujo de los adornos, que a pesar del tiempo y sus estragos, conservan todav\u00eda su brillantez y hermosura.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre otro cerro, enfrente de la Alhambra, estaba fundada la fortaleza de la Alcazaba, su rival, donde hab\u00eda un llano espacioso, cubierto de casas y de una poblaci\u00f3n numerosa. Por las faldas de estos cerros se extend\u00eda la ciudad, en la que se contaban setenta mil casas, distribuidas en calles angostas y plazuelas, seg\u00fan era costumbre de los moros. En las casas hab\u00eda patios y jardines; y en ellos se ve\u00edan brotar fuentes caudalosas, y florecer el granado, el cidro y el naranjo; y elev\u00e1ndose unos sobre otros los edificios, presentaba esta capital el aspecto singular y embelesador de una ciudad y de un jard\u00edn a un mismo tiempo. Estaba la poblaci\u00f3n cercada de altos muros, que ten\u00edan tres leguas de circunferencia, con doce puertas, y mil y treinta torres. La elevaci\u00f3n de la ciudad y la proximidad de Sierra nevada, cubierta perpetuamente de nieve, mitigaban los calores excesivos del est\u00edo; de suerte, que mientras en otras partes agobiaba y rend\u00eda el rigor de la can\u00edcula, aqu\u00ed se gozaba de una temperatura suave, y un aire puro y sano circulaba por las habitaciones de Granada.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la gloria de esta ciudad era su vega, que se extend\u00eda por espacio de treinta y siete leguas de circunferencia. Era un jard\u00edn de delicias, rodeado de altos cerros, y fertilizado por una multitud de fuentes y manantiales; y el cristalino Genil deteniendo su curso, lo atravesaba con lento y tortuoso paso. La industria de los moros, hab\u00eda repartido las aguas de este rio en mil corrientes y arroyuelos, que llevaban un riego abundante por toda la superficie de la llanura. Llegaron en efecto a poner en tanta prosperidad a esta regi\u00f3n feliz, que causaba admiraci\u00f3n; esmer\u00e1ndose en a\u00f1adirle nuevos adornos, asi como un amante se complace en realzar la belleza de su dama. Los cerros estaban coronados de olivares y vi\u00f1edos, y matizados los valles de huertas y jardines: lozanas mieses doraban el espacioso llano, y cubr\u00edanle inmensos plant\u00edos de moreras que produc\u00edan una fin\u00edsima seda, al paso que por cualquier lado deleitaban la vista el naranjo, el cidro, la higuera y el granado. Trepando de rama en rama, se ve\u00eda a la d\u00e9bil vid enlazarse con el \u00e1lamo robusto, \u00f3 bien adornando con sus dorados racimos la r\u00fastica caba\u00f1a; y el canto perenne del ruise\u00f1or, alegraba a este vergel florido. En una palabra, tan ameno era el suelo, tan puro y apacible el aire, y tan sereno el cielo de esta regi\u00f3n deliciosa, que se imaginaban los moros que el para\u00edso de su Profeta, deb\u00eda de estar en la parte del cielo sobrepuesta al reino de Granada <sup><a href=\"#footnote_2_6\" id=\"identifier_2_6\" class=\"footnote-link footnote-identifier-link\" title=\"(Juan Bolero Renes. Relaciones universales del mundo.\">3<\/a><\/sup>).<\/p>\n\n\n\n<p>Se hab\u00eda dejado a los infieles en posesi\u00f3n de este rico y populoso territorio,  bajo la condici\u00f3n de pagar a los Reyes de Castilla y de Le\u00f3n, un tributo anual de dos mil doblas de oro, y entregar mil y seiscientos cautivos cristianos, \u00f3 en defecto de estos, un n\u00famero igual de moros, como esclavos; debiendo verificarse la entrega de todo en la ciudad de C\u00f3rdoba.<sup><a href=\"#footnote_3_6\" id=\"identifier_3_6\" class=\"footnote-link footnote-identifier-link\" title=\"(Garibay, compend. lib. IV. c. 25.\">4<\/a><\/sup>)<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u00e9poca en que principia esta Cr\u00f3nica, Fernando e Isabel, de gloriosa y feliz memoria, reinaban en los reinos unidos de Castilla, Le\u00f3n y Arag\u00f3n; y Muley Aben Hazen ocupaba el trono de Granada.<\/p>\n\n\n\n<p>Este Muley Aben Hazen hab\u00eda sucedido a su padre Ismael en 1465, siendo Rey de Castilla y de Le\u00f3n don Enrique IV, hermano y predecesor inmediato de la Reina Isabel. Era del esclarecido linage de Mahomed Aben Alamar, el primero de los Reyes moros de Granada, y era el mas poderoso de su l\u00ednea, pues se hab\u00eda acrecentado mucho su poder con la p\u00e9rdida de otros reinos, que los cristianos hab\u00edan conquistado a los moros, y con haberse acogido a su protecci\u00f3n muchas ciudades y lugares fuertes de los reinos contiguos a Granada, que no quisieron rendir vasallage a los cristianos. As\u00ed se fueron dilatando los estados de Muley, y tal vino a ser su poblaci\u00f3n y riqueza, cual no hab\u00eda ejemplo; pues se contaban en ellos catorce ciudades y noventa y siete plazas fuertes, ademas de un gran n\u00famero de aldeas y lugares abiertos, defendidos por castillos formidables; el esp\u00edritu de Aben Hazen creci\u00f3 a la par de su poder\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>El tributo en dinero y cautivos, hab\u00eda sido pagado puntualmente por Ismael, y aun Muley en una ocasi\u00f3n habia asistido personalmente a su pago en C\u00f3rdoba. Pero la insolencia y menosprecio que sufri\u00f3 entonces de los orgullosos castellanos, hab\u00edan despertado toda su indignaci\u00f3n, y se enfurec\u00eda el africano altivo al recordar aquella humillante escena y el envilecimiento de los suyos. As\u00ed, cuando subi\u00f3 al trono, ces\u00f3 enteramente el pago del tributo, y bastaba tra\u00e9rselo a la memoria para que la c\u00f3lera le arrebatase.<\/p>\n<ol class=\"footnotes\"><li id=\"footnote_0_6\" class=\"footnote\">El Darro es el r\u00edo que ,proviniente de Sierra Nevada, sale a La Vega tras atravesar la ciudad.<span class=\"footnote-back-link-wrapper\">[<a href=\"#identifier_0_6\" class=\"footnote-link footnote-back-link\">&#8617;<\/a>]<\/span><\/li><li id=\"footnote_1_6\" class=\"footnote\">(Zurita lib. XX. cap. 42.<span class=\"footnote-back-link-wrapper\">[<a href=\"#identifier_1_6\" class=\"footnote-link footnote-back-link\">&#8617;<\/a>]<\/span><\/li><li id=\"footnote_2_6\" class=\"footnote\">(Juan Bolero Renes. Relaciones universales del mundo.<span class=\"footnote-back-link-wrapper\">[<a href=\"#identifier_2_6\" class=\"footnote-link footnote-back-link\">&#8617;<\/a>]<\/span><\/li><li id=\"footnote_3_6\" class=\"footnote\">(Garibay, compend. lib. IV. c. 25.<span class=\"footnote-back-link-wrapper\">[<a href=\"#identifier_3_6\" class=\"footnote-link footnote-back-link\">&#8617;<\/a>]<\/span><\/li><\/ol>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la desastrosa \u00e9poca en que la invasi\u00f3n de los \u00e1rabes y la derrota de don Rodrigo, \u00faltimo Rey de los godos, echaron el sello a la perdici\u00f3n de Espa\u00f1a, hab\u00edan pasado cerca de ochocientos a\u00f1os; y los pr\u00edncipes cristianos, recobrando sucesivamente los reinos que perdieron, hab\u00edan reducido el se\u00f1or\u00edo de los moros a solo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-6","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/6","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6"}],"version-history":[{"count":23,"href":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/6\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52,"href":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/6\/revisions\/52"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cronicaconquistagranada.tindeka.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}